Nos conocimos en el 2019 en las oficinas de Makro. Recuerdo que cuando exponía me ponía un poco nerviosa porque sentía que la presentación me la hacía solo a mí. Manteníamos un contacto amical por teléfono, proveedor – cliente definitivamente. Luego de unas semanas me tocó negociar con él por teléfono, algo que hizo que me gustara aún más. Obviamente, considero que gané la negociación (jeje).
Y un día me agregó a Instagram. Lo stalkeé como debía y comenté un par de historias. Después de unos días, inocentemente le escribí por WhatsApp para preguntarle el precio aproximado del desarrollo de una aplicación, pues yo estaba llevando mis últimos 04 cursos de carrera universitaria. Era un viernes a las 8 pm aprox. y me respondió casi a la media noche preguntándome “qué planes”. Ahí nació la amistad real que al final se convirtió en un gran amor.
Llegó la pandemia y nuestra relación se puso realmente a prueba.
Algo que había nacido como jugando tenía que establecerse o dejarse ir. Estuvimos un mes separados y luego él volvió a buscarme a través de mensajitos como lo hizo al inicio. Hicimos Facetime por semanas, ya que no podíamos vernos por la cuarentena, hasta que un día decidimos que era suficiente y desde ahí no volvimos a separarnos.
Luego de 1 año de relación decidimos mudarnos juntos. Vivimos juntos en 6 diferentes lugares. Y cada día que pasaba con él me enamoraba más y más. Desde ese primer argumento proveedor – cliente hasta el día de hoy, me sigo impresionando y enamorando más de él. Definitivamente encontré mi match.
PD: hasta ahora sigo esperando el dato de cuánto cuesta el desarrollo de un app.